

Bajaste de tu trono y te viniste a la puerta de mi choza.
Yo estaba solo, cantando en un rincón y mi música encantó tu oído.
Y tu bajaste y te viniste a la puerta de mi choza.
Tu tienes muchos maestros en tu salón, que ha toda hora te cantan, Pero la sencilla copla ingenua de este novato te enamoró; su pobre melodía quejumbrosa, perdida en la gran música del mundo.
Y tu bajaste con el premio de una flor y te paraste a la puerta de mi choza.
Rabindranaz Tagore
Extraído del libro... !Ofrenda Lírica! (Gitánjali)